Bueno, comienzo con el blog y supongo que esto no llamara mucho su atención, si deseas puedes ver la entrada anterior la cual espero te guste. Explico mis razones, tengo ganas de recuperar su confianza. Sé que no la merezco, no después de lo que hice. Espero tener el valor suficiente para darle esto a leer. Ella se merece una respuesta justa, valida. Ella necesita muchas explicaciones las cuales trataré de darle en éste. La quiero muchísimo y debe saberlo, espero me logré entender. No tanto como madre, como amiga. Las dos cosas estarán bien, la amo y haré todo lo posible por recuperar su confianza. Me crea o no, me basto sólo un mes para darme cuenta del error en el que estaba metida. Como he dicho antes, Dios sabrá lo que será de mi vida. Si él desea que esto o lo otro suceda lo dejaré en sus manos, repito, porque mi vida es él. Le he rezado bastante y me ha ayudado hasta no más, nisiquiera el completo amor que le doy será suficiente para agradecerle. Ni a él ni a mamá. Uso este medio porque, es la mejor manera para desahogar todo, para decirle de la mejor forma. Recuerdo cuando ella dijo que se iría y que no nos importa más que el dinero, entonces la detuvimos. Debía decir esto, puesto que en aquella platica me dijo que estaba bien si yo utilizaba una carta, que si de esa forma podía decirle todo, no le iba a importar.
"Es que nosotros no somos así" Jm.
"Es que nosotros no somos así" Jm.
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De pronto bien, luego mal. Es difícil. Ya me fastidie de la palabra y de todo el concepto de ella.
Acabo de terminar una ducha y no me pude contener a checar a mis amigos, sí, pues... ¿por qué no le puedo decir a mamá? ¡Quiero usar libremente todo aquello que me contacte con ellos! Pff.
Es terriblemente horrible.
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Jaja. Dios, si es difícil. No sé ni cómo empezar. Podría ser esto lo que me ayude a ganar tu confianza o a perderla más o simplemente me des un regaño para hacerme entender, no sé. Lo dejo en manos de Dios y él sabe el por qué de las cosas. Aquel día, resumiendo y sin querer describirlo todo fue uno de los peores, peor que antes, peor. Mamá, comienzo esto porque ya llevo unos tres meses sin poder charlar con mis amigos como es debido, tres meses que han pasado demasiado rápido. La verdad, es que nisiquiera me di cuenta de cuán rápidos han sido. Sólo de pronto, agosto. He llorado muchísimo en este tiempo, no tengo por qué negartelo. He llorado por recordar, si tan sólo entendieras por completo mi dolor. Sé que tu lo vez del lado de una madre y es comprensible, de hecho, en mi diario había escrito que no me gustaría una hija como yo, no me gustaría que ella pensase así. Es algo terrible, fue cuando me di cuenta de absolutamente todo el error que cometía y el dolor que pudieses estar sintiendo. Creo que lograría entender que no me quisieras pero es ilogico, una total ironía ya que, esto lo haces por cuidarme y porque me quieres. Muchos me han dicho que por esas razones y tu me lo repites (o repetias...) Bueno, ¡yo lo sé! No sé cuantas veces se lo he gritado a mi diario -harto de mí ha de estar- yo sé todo eso, yo lo supe. Me sentí demasiado culpable. Fue, bueno sé que me entiendes. Escucha, debo ser completamente sincera contigo porque quiero toda tu confianza y esta será una buena forma de comenzar. Cuando él me hablo era cosa mía si le contestaba o no, lo hice. No vi problema, era una burra ¿verdad? (para decirlo de forma linda...) me decía "la vi, y todos hablaban de ella" no diré, no especificaré, pero así comenzó. Después, Ignacio terminó conmigo. Cuando le respondí, dije "ya no me quiere" y él: "haa? quién no te quiere?¬¬" entonces, cuando me percaté -fue como algo de shock- Grité, lloraba muchísimo, ese ¡grandisimo! yo lo seguía queriendo, por muy orgullosa que fuera, yo lo quería. De verdad, tal vez yo hacia el papel de él jaja pero me valía. Entonces ya no sé ni recuerdo que más sucedió. Durante los siguientes días me iba a la terraza -como bien recuerdas- a sonreír, a ponerme triste... Fueron tres días en los que él me dio ánimos. Esos fueron suficientes para dejar de sentir dolor. Todo se dejo, yo dije, "estoy haciendo mal" resumido, eso fue. Tal vez te estes enojado con lo que te estoy diciendo porque dirás "¡Desde eso!" chispas, creo que no me importa mucho (bueno, ¡claro que me importa! pero...), me importa más que después de esto todo mejoré. Para no hacerte la larga, comenzó con los mensajes, y decía animos yo decía "lo extraño" (a Ignacio) y todo eso, pero algo surgio, debo decirte... tuve un sueño, tuve un sueño en el cual, yo le llamaba de una forma que, ... sentí algo extraño después de eso. Fue algo realmente rápido creo que a la semana. Acudí con Dios, le dije... le dije a él y a mi Esperanza (que si bien recuerdas es mi estrella, debo explicarte, la importancia de ella es que tiene mis deseos más preciados... la encontré en un día de enero en el cual tu estabas enojada, ella me hizo sonreír, sabia bien que era una señal, pronto te contaré su historia) De alguna forma sentí que Dios me apoyaba y que me entendía, que estaba conmigo. No recuerdo de qué forma es que lo presencie pero fue algo definitivamente hermoso. Con Javier hablaba de Dios, no hace falta decir que también, muchas veces ha acudido a él. Muchas veces, durante el tiempo decía "que estoy haciendo?" "esto esta mal" "no, yo no soy de esas que engañan a su madre" "yo no soy así" ¡pero ahj! de pronto, se lavaba mi cerebro. Unos días antes de que tu supieras de la peor forma yo le dije que lo que hacia era realmente mal, que no debía ser así, que debiamos esperar tiempo si es que Dios así lo quería, me contesto que lloraba, que quizá yo no hubiera querido eso pero no se pudo contener y que, ese día la razón ganaba. Y así era. Así fue desde el principio. No sé, no sé como vayas a tomar todo esto, y, ten en cuenta que me es demasiado difícil. Te mereces mucho más que esta hija, te lo digo enserio. Desconfiaba y me decía "creo que ella sospecha" si supieras cómo lo siento, no me terminó de perdonar lo que hice, lo que pensaba, es por eso que me siento castigada, por mí misma. Por eso no me merezco nada de eso... ya te diré luego. Eres una grandiosa madre, la cual nunca será comparada, de verdad te lo digo. Hablaré de eso más adelante. Bueno. Cuando le decía que tu estabas triste, que de verdad me preocupabas, que no quería más eso, que sufrías -aunque no me creas, eso justo era lo que decía ni más ni menos- contestaba, debes entenderla, debes quererla, debes decirle "mami yo te entiendo" y un abrazo si te nace, a lo que yo negativamente contestaba "no es tan fácil, es demasiado difícil, casi no me expreso así con ella y no sé por qué" entonces, volvía, y decía, dile que la entiendes y todo surgirá poco a poco, no te preocupes, ella esta así porque te quiere, quiere cuidarte, el punto no es hacerla reír con esas cosas (le comentaba que traba de ser graciosa contigo y que nisiquiera lo notabas), hazle saber que la comprendes, sé que ella apreciara mucho eso. Necesita saber que ustedes la quieren. Escucha, tengo que decirte que eso me ha ayudado mucho, mucho para comprenderte, muchísimo para ya no juzgarte por lo que haces y aunque no voy bien lo intento. Quiero que sepas que uno de mis logros ha sido lograr entenderte, quizá no del todo pero si bastante. Quiero que sepas, quiero que me entiendas, sé mi amiga ahora, ignora tus pensamientos que sé que lo que te acabo de decir no ha sido fácil, que incluso tal vez estés enojada y tal vez, -también- hayas revivido de nuevo el momento FEO -debo decir-. Te quiero muchísimo. No sé ni cómo expresarte todo el sentimiento que tengo. Cuando tu, cuando tu me regañaste. Ese día, tu te negaste a perdonarme. Aún, bueno, no lograba superarlo ¿sabes? ¡Dios! voy a llorar jajaja, no puedo permitirlo, Dios mío, ayúdame a terminar esto. ¿Recuerdas aquel día en el que me pasaste a buscar a gimnasia y papá estaba con una de sus "amigas? ¿Recuerdas que me regañaste y dijiste que para qué, que si él ya estaba ahí me fuese a dejar a casa? ¿Que sólo lo hace porque intenta presumir? Tu estabas a lo lejos, en la entrada del lugar y yo sentada en la banca, me levante, fui hacia ti y te noté enojada, demasiado diría yo. Te sonreí, ¿sabes en que pensaba? en un abrazo, tenía ganas de dártelo pero tuve demasiado miedo, mucho. Tenía miedo de que me lo negaras. Y si tampoco te diste cuenta, mi voz se quebraba al decirte "lo siento, mamá" cuando todas esas cosas me dijiste en el carro, qué para qué y bush! más. No recuerdo bien, si lloré o no, pero quería hacerlo. Te imaginaba de nuevo, y rechazándome... Muchas veces, como esa, imaginaba ese abrazo el cual me rechazabas. Fue muy difícil para mí ese mes, fue horrible. Lo imaginaba y no podía pasar de que me empujarás hacia atrás. Recuerdo cuando fuimos a casa del maestro Mario, unas semanas, tal vez ya más de un mes después de eso y me recosté sobre tu hombro, entonces, noté que no alzaste tu brazo para abrazarme (sonó redundante...) tu siempre lo hacías, son muchas cosas las cuales ahora ya no haces después de eso. Muchas veces lloraba por eso, muchas veces no te di explicación alguna. Muchas veces dijiste "y no sé, aún no me explicas lo que hiciste" así, así cortante. Al Diario le decia que de esa forma me era peor decirte las cosas porque tu voz me lo negaba, me sentía -o me siento- cohibida, como que si fuese el peor pecado del mundo, como si me fueses a cachetear -no bromeó- Nunca lo has hecho, eso pensaba. Tenía tanto miedo. Tengo que decirte, tengo que decirtelo. ¡JAMÁS, JAMÁS! en todas las salidas que te pedí nunca fue para verlo, nunca fue para citarme con él, nunca fue, nunca. Eso tienes que saberlo, jamás lo hice. El 23 de abril, le pedí una llamada. Le dije "en cuanto me desocupe" ¿te soy sincera? tuve demasiado tiempo libre, demasiado en el que pude haber dicho "llama" no lo hice. No pude, no pude. Te estaba engañando, no podía, me sentía tan culpable, no lo hice. Fue lo más cerca. Fue lo más terrible, yo lo sé. Aunque, ese día sí lo vi. Y no lo vi porque así haya querido, lo vi por completa coincidencia. No, no lo hable. Ni él a mí. Nisiquiera me vio. Me creas o no, te digo la verdad. ¿Si no para que esto? El 10 de mayo, fui a comprar flores para ti. Un día antes, le pedí que le diera una flor a su mami, fue aquella que viste en la foto. Jamás la imagine así de hermosa. Mi amor estaba en ella, a su mami le tengo un cariño grande. No la conozco. Nunca la he visto más que en una foto. Me preguntarás por qué lo hice tal vez. No sé, quise hacerlo. Es también una hermosa madre. Algo que quisiera hacerte saber es que ella no tiene la culpa de nada. Esa tarde ella pregunto por mí, él le dijo mi nombre. Le hablo de mí a lo que ella contesto que quería conocerme. Ese día, quería darte una carta, una carta en la cual te explicara todo mi amor, queria darte un ramo de rosas y sólo de rosas. No se pudo. Quería entregar varios ramos, debía ajustarme. Lo que sí, es que, te entregue al que más empeño le puse. Hubiera querido algo más hermoso para ti sinceramente, no me cabia que eso debía merecer una sonrisa tuya o tu cariño, te merecías mucho más. No me quedaba de otra, es por eso, que pase a la papelería pero tampoco quedo como hubiera querido. Jaja, fue divertido y me dio mucha pena. Tenía ideas para darte. Regalos mejor dicho. Era un muffin que diría "Te amo mamá" (a como me lo explicaba mi amigo iba a quedar perfecto, hermoso), una carta de por lo menos 2 hojas, aquellas tarjetitas y un ramo de rosas. Además, un te quiero, un abrazo y la mejor felicidad para ti. Qué mal que mucho de eso no se pudo. Por lo menos, te hice saber por escrito que eres la mejor para mí y que te quiero. Unos días antes de tu cumpleaños estaba llorando, lloraba sin poder detenerme, tenía mucho dolor, mucha culpa, mucho de eso. Entonces, estando en el carro escribí "está bien que no me perdones, está bien que pases tu cumpleaños en Ox, está bien, todo estará bien, deseo que seas feliz y que no te pongas mal por mí culpa" nada de eso te lo merecías, detestaba la idea de que no me dejarás ir a Ox, me sentía tonta, me sentía la peor hija -y no dudo que lo siga siendo- Al escribir esa frase lloraba más que nunca y no es literal, sentí dolor en el pecho, sentía demasiado dolor. Cuando llego el día, fue uno demasiado bueno, te veía feliz. Le agradecía a Dios que así fuera. Me alegraba mucho verte así. El día en el que me compraste el collar que se parece mucho a un atrapasueños dijiste que sería mi oportunidad y que estudiaría en la ciudad. Estaba de mal humor antes de eso, no lo olvido jaja. Te agradezco con todo mi ser que me hayas obligado, jaja. Me hiciste la persona más feliz en ese momento. Y un mes antes si no me equivoco yo ya había cambiado de pensamiento, todo eso me decía que fui una tonta. Me culpaba, y hasta el día de hoy no me puedo perdonar lo que hice. Te quería hablar, te quería explicar. Después de eso es lo único que me he propuesto pero no puedo no logro hacerlo. No sé, me aterra. No puedo, simplemente. Me encantaría mucho, muchísimo decirte todo esto en persona y hace un rato traté de hacerlo. Claro que no, nisiquiera abrí la bocota. No puedo ni hacer eso. Desde eso he intentado ganar tu confianza, he intentado pero me voy para atrás -cómo cuando el abrazo imaginado- yo sola rechazándome, diciéndome ¡Cómo esperas que lo haga si tú no le explicas!, Hace un tiempo, un buen tiempo... sí, ya tiene. Preguntaste "y no le hablas porque no quieres o porque yo no te dejo?" y respondí "porque no me dejas" muy la vale-todo, ese día dijiste "el mundo es así por ---- $%& como él" y luego... "no, el mundo es así por niñas tontas como tú" Pff. ¡Merecido que me lo tenía! No te diré cuanto daño me ha hecho esa frase, o que si busco razones las encuentro en ella para decirme que soy la peor. Antes me lastimaba yo sola diciendome que no sirvo para nada, que soy una tonta. Como aquella vez en la que llegaste enojada, enojada porque no lave los trastes. Peleaba con Ignacio. Fue una de las peores. Se me junto eso, comencé a llorar porque no aguanté más. Mi orgullo no me permitió explicarte, no tenía ganas. Ese día, se me cruzo por la cabeza decirte que me mataras, no estoy jugando. Me sentía inservible, me sentía que no valia nada ni le importaba a nadie. Así, así con esa gravedad y así muchas veces. Dude de haberte dicho esto pero también sirve para que me entiendas, me había dicho que no te lo diría, no porque me vayas a regañar o una cosa así sino para que no te preocuparás. Son mis bobadas. Así como así. Que en realidad y al final nisiquiera tengo ganas porque sé que la vida me vale mucho, porque sé que la tengo por delante. Son mis momentos dramáticos y de telenovelas así que, si te has asustado te pido que bajes la guardia.
¿Y no le hablas porque no quieres o porque yo no te dejo?
¿Y no le hablas porque no quieres o porque yo no te dejo?
Si me lo preguntases ahora te diría que es porque no quiero, porque no es así, porque he entendido, porque le pido a Dios fuerzas, porque te quiero y porque deseo con el alma entera que ahora recibas lo mejor de mí, que ahora notes que puedes confiar en mí, que no te decepcionaré. Que sí hay razones para confiar. Pero, eso no se puede si yo no te explico y es por eso que hago esto ahora. Necesitaba hacer eso, ahora, lo siguiente en lo cual de verdad espero no llorar. Son las 12.20 a.m. y tal vez tu ya estes dormida. Hace unos días hace un par si no me equivoco hablaban de despedirse de mami y de papi, de haber cuando vamos y tu hacias planes... entre platica y platica, shalala dijiste que debía despedirme porque ellos son los más interesados en hacer esa dichosa fiesta, que tenía que ir porque... bueno eso. A lo que dijo Dany "entonces ve por interés", ¿notaste que me puse mal, cierto? Siempre soñé con esa fiesta y tu más que nadie lo sabe. Seguro sabes a dónde me dirijo pero todavía sigues dudando. No te lo has de creer, supongo. O sí, creo que sí. No sé porque sigo tocando el tema, porque te sigo hablando de ella. Yo no tengo interés. Yo no la quiero. Bueno, quién no la quiere? Como dije, siempre soñé con ella. La esperaba con ansias y aquí me encuentro unos meses antes del por fin esperado día. No quiero que se haga. Cualquier amigo me diría ¡por Dios, Evelyn, no hagas que eso afecte algo que no se podrá repetir, sólo es una vez en la vida! NO. NO ES ASÍ. No la quiero porque no la merezco. Tu dijiste "yo ya dije que no, pero mis padres quieren que se haga" y shalala de poly, frases como esa. Y frases como esa me han dicho que, bueno, sí la quieres. Soy la única hija (no sé de qué otra forma explicarlo, no soy la única) así que, no habrá otro día, no habrá otro tiempo. Sólo una vez. Pero ya dijiste que no. La primera vez que te oí decirlo fue algo más o menos como partirme en cachitos jajaja, pff. Lloré, me dolió. Y ahora puedo decirtelo a ti. No la quiero no por lo que has dicho. No la quiero porque me castigado. No la quiero porque no me la merezco, porque no me perdono a mi misma la tontería que hice. Además, tampoco quiero que pienses que la confianza la quiero recuperar por esa dichosa fiesta. ¡No! Yo la quiero recuperar porque te quiero, porque aquella es lo mejor. Porque es demasiado importante para mí. Porque me duele que no sea así. Porque necesito que me perdones. Sé que me dijiste "¡NO, NO TE PERDONO!" pero, lo volveré a intentar. Lo volveré a intentar cuantas veces sean necesarias, sé que sólo será suficiente con una vez que la haga. Después de un tiempo, confió en mi misma y sé que Dios me ha dicho que así será. Me apoya, y esta en el nombre de mi señor. Él lo sabe bien. Es por eso que he dicho que no será suficiente nisiquiera mi vida entera para agradecerselo. Te quiero muchísimo. No tengo duda de que me será lo más difícil. Sobre todo porque nisiquiera sé cómo expresarme contigo. Quiero que me entiendas, como una amiga. Y entenderé la forma en la que quedes después de esto. No estará para más nada. Debo pedirte una disculpa por hacerlo de esta forma pero quería. Necesitaba. Y sé que en un millón de años iba a poder explicarte todo esto.
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Mi mamá, mi mejor amiga. Tengo que decirte tantas, tantas cosas. Si supieras cuanto es lo que tengo que agradecerte, cuando disculparme, creo que moriría y pasarían los trescientos años y nunca podría dejar de hacerlo. Te quiero muchísimo como a nadie en este mundo. Eres quien me dio la vida ¡por Dios! cómo no quererte. Quiero agradecer cada regaño que me has dado, lo digo enserio y aunque no lo merezca tendría que aceptarlo pero vamos, ambas sabemos que lo haces porque me quieres y porque crees que es lo correcto. Aún si no las mereciera hay que aceptarlas porque quien me educa y quien esta a mi cargo eres tú así que, de donde se vea ese regaño ha de estar bien. Quiero agradecerte todas las sonrisas que me has devuelto, quiero agradecerte cada detalle, cada palabra, cada animo, cada abrazo, cada -vergonzoso- animo frente a la gente diciendo "Vamos, Evelyn" jajaja, cada cosa que dices de mí, también hay que agradecerla. Eso me hace saber que estas orgullosa de mí como las veces que has presumido que gane el concurso de este y del otro que si esto o que tal cosa. Jajaja, mami, te quiero mucho. Podría no decirtelo siempre, bueno qué siempre! Lo único que me sale es "yo igual", pero como sea. Sé que sabes que te quiero y te quiero con el alma entera. Agradezco con todas las fuerzas que tengo -creeras que lo agradezco poco jajaja- que te preocupes por mí. Vales inmensamente, vales demasiado. Vales más que nadie. Debo admitir, que es por eso mis celos. Equis, yo te adoro. Y también me preocupo por ti. Sé que peleo y que soy una enojona, sé que muchas veces me pongo de necia y eres tu quien se enoja. Sé que no importa eso puesto que te quiero y me quieres. "Reciprocando" las cosas, te adoro. Muchos de mis momentos, muchos de los mejores han sido contigo. ¡Tienes que saber algo! Algo, que nunca te he dicho. Te amo demasiado. Nisiquiera es suficiente. Y que estás en la cima, en la copa, en lo más alto de mi corazón. Sí, ahí estas tu. Muchas gracias, de verdad.
Recuerdo una carta, una carta que te dí, hace ya unos años. En ese tiempo en el que te hacia carta tras carta, te dije "no digas que te la dí" y cuando me acosté, hiciste lo mismo, me miraste y dijiste "ya vi que me diste una carta" y yo: ¡NOOOOO! Mamá, qué pena! ¿Por qué me lo dijisteeeee?! jajaja, sí. Me gustaba darte cartas pero me daba mucha mucha pena decirte te quiero y es por eso que no quería que me dijeras que te las daba. Desde eso, me di cuenta que si no te decia que no dijeras nada, sucedía que no comentabas acerca de ella. Era gracioso. Me despido, me despido y por fin puedo decir que me siento fresca y libre por haber -por fin- expresado todo eso que hace ya un tiempo intentaba decirte.

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