No soy amor de una noche, soy tu amor de siempre♥
"¿Quieres ser mi novia?" Recuerdo esa noche más no la fecha. Soñaba mucho con aquél momento, me decepcioné. Esperaba mucho y él igualmente mi respuesta hacia su pregunta de un noviazgo. Recuerdo haberme desilusionado (aunque le puse una alegría en mi respuesta), me puse tan mal, me emocioné a la vez pues nadie me quitaba la idea de que él así lo quería -bien o mal, lo quería- y que yo le gustase tampoco nadie me lo iba a negar. ¿Por qué así?, no olvidaré mi decepción. Supongo que ya antes alguien me lo dijo de esa forma, y él hacia lo mismo. Supongo que lo esperaba de una forma mucho más especial, no que me lo dijera de la nada sin una rotunda magnificación. Nada de eso y creía que ese chico era distinto. Yo que sé, entiendo mejor que nadie que era su única forma y más aún a esa hora. Pero fue la desilusión, no puedo negarlo, creía y sabía bien que lo iba a hacer... Sólo era mi pensamiento de que sería de una forma muy diferente. Unos días antes podría decir que a esa hora, me pidió una llamada y mi voz al teléfono. Le dije no, y aumentó que en cuanto pudiera pues necesitaba que le contestara a alguna pregunta que me haría. No digo que haya sido eso pero me pregunto ¿qué habrá sido? Nunca supe. Nunca le dije mi duda y curiosidad. Me "friqueaba" la idea de aquella llamada, pues no era una simple llamada sino su voz, sino que era él...
Ironía. Lo ideal.
Nunca he esperado a la persona perfecta, mi razón acaba de cambiar a penas unos segundos pasados. Creía en mi alma gemela como persona existente en algún lugar de China. Mi persona perfecta, la persona que yo creo correcta es quien me ame a mi como soy y a quien yo ame tal como es, sin querer cambiarle o atribuirle más de la cuenta, querer a esa persona tal y como es. Lo único que lograría es hacerle un rechazo, hacerle sentir que no lo aceptaré y realmente esa es una equivocación que llegué a cometer antes. No voy a dejarme llevar por mis ilusiones o estar esperanzada de que así será porque NO será así; todos tenemos defectos. No va a ser quien deseo o el príncipe encantado de los mil y un cuentos soñados, será una persona común a quien yo amaré por sobre todas las cosas con sus geños, sus celos y enojos, con su amor, cariño y preocupación, con el exterior e interior de él mismo. Nadie más. Amaré y sé que encontraré de entre todos a un hombre por el cual no me mire los senos o el trasero (por antemano que tendrá una vaga decepción), si no la luz que represento, mi forma de ser. Que recuerde mi voz, no el tamaño de pechos que tengo -ni más ni menos-, que imagine el roce de mis labios en su mejilla y no la idea de cuándo sucederá que le acepte caricias. Ese, Ese sera mi amor. Y entonces podré decir que todo valió la pena, que esperar a expresarme y a demostrar mi afecto de forma tanto pública como íntima fue la mayor expresión en mi felicidad.
Acabo de leer un libro que ha cambiado completamente mi forma de pensar y a la vez, la dejó intacta. Los tres factores los complementamos enormemente y el amor que creo que tenemos viene siendo de toda forma, puesto que los dos nos preocupamos el uno por el otro, tanto cada día. Y así, tratamos agresivamente de sostenernos, de aliviar el mayor sentimiento de querernos hablar, le metemos a nuestros sesos de demasiada imaginación, ilusión y esperanza. Tu sabes que te amo y sabes que de cualquier forma doy todo por ti. Que si me llegase a enterar que algo malo te ha sucedido gritaría y pediría estar contigo, acompañandote y soportando tu dolor. Sabes que te quiero y eso te tiene en ventaja, sabes que ahora te extraño... Sabes que siempre serás mi amor, mío y de nadie más. No me importaría verte así de la peor forma, con el cabello revuelto, con la peor camisa, en short y a punto de ser el más sucio, claro que no, porque ahí estás. Porque eres tu. Me gustas, sí. Y el físico tendrá que ver al principio, un justo detallismo en el noviazgo de si me veo bien o no. Pero y qué? Si al final de todo terminaremos tirando riendas y viendonos todas las mañanas con el rostro más dormido que de costumbre...

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