La ropa está en la lavadora, yo la he puesto ahí, aunque en realidad la tarea me resultó cansada porque estuve mareada la gran parte del tiempo, inmersa en mis pensamientos como si las pastillas en realidad no me hicieran absolutamente nada. Me siento como en un día más de esos, de mierda, sí, y lo peor es que de verdad no tengo herramientas para lidiar con esto ¿o es que quizá no quiero recurrir a ellas?
Sé que siento muchísimo miedo porque me detoné, no debí estar ahí, no debí hacer las cosas como si no sintiese nada o como si todo estuviese bien, algo en mí intuía que iba en mal camino ¿pero cómo saber lo mucho que me afectaría? Al punto de querer terminar con todo, incluso conmigo.
La depresión se siente vaga, marea, da náuseas y con eso, pocas ganas de comer, quiero tirarlo todo, romper todo, y el impulso únicamente puede ser soportado si grito, si me jalo el cabello, si me hago daño, si tengo pesadillas, si me quedo callada cuando me piden tener tan sólo un poco de agencia, ¿al final qué significa eso? Parece como si todo lo que estuviese aprendiendo, estuviera simplemente como un telón que sólo guarda la basura... y en realidad el olor de que algo apesta, de que algo está mal, se siente en las entrañas. Ya estoy cansada.
Fue como si todo de repente se cayera, todo ese escenario que parecía prometedor porque parecía ser construido desde un mejor lugar, se está cayendo, se cae dentro de mí y ya no tengo fuerzas para sostenerlo, en realidad ya no quiero, o no sé cuál de las dos sea más verdad, para lo único que tengo cabeza es para siquiera considerar que el dolor es tan grande que ni siquiera puedo asimilar cuándo exactamente va a pasar. Uno creería que llevaría unas horas, quizá un día, pero ahora pienso que quizá y sí llevará más de una semana ¿qué voy a hacer con eso? ¿Qué pasa si me lleva a tal punto de incidir en una decisión que duele tanto que ... en realidad ya no importa, de verdad estoy muy cansada y sólo quiero huir, quiero largarme de aquí, y me refiero a este cuerpo, a los pensamientos que no se callan, que martirizan... duele, duele tanto que no paro de llorar, no se detienen y van a mil por hora, ¿es que así es como me detona? ¿O sea que las pastillas únicamente harán su efecto si yo estoy estable? ¿Qué pasa con todo lo demás que necesito?
Eliminé todo porque en este momento no soporto ni escuchar sus nombres en mi cabeza, y ojalá pudiera explicar mejor cuánto duele pero la única forma en la que siento que puedo hacerlo es diciéndote que por algo he llegado aquí, pues al menos no tengo que abrir la boca y únicamente y con mucha fuerza de voluntad, mover las manos para escribirlo... estoy cansada.
Cualquiera creería que ese sería un día con una conclusión agradable pero fue todo lo contrario, no quiero estar en ninguna parte ahora, no quiero verle la cara, no quiero estar, no quiero, ya estoy harta.
Es un día horrible porque es que, incluso si pudiese dormir de lo cansada que me siento quizá solucionaría un poquito las cosas, últimamente mis sueños parecen percibirse más interesantes y fantasiosos, ¿por qué no puedo quedarme ahí? En ese mar de irrealidad.
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