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Relato. . .



  Había una vez un joven que conoció a una jovencita, todo comenzó con un típico hola y el cómo estás de siempre en un día de marzo, 19 para ser exactos, por alguna razón ella se encontraba feliz y le contesto con demasiada necedad aunque sorprendida, ¿que él le hablará? pero no le tomo tanta importancia, siguieron hablando. Al parecer, después de un tiempo se enteraron de que ellos ya se habían conocido; se relacionaron bastante bien, se agradaron. Desde ese día no dejaban de platicar y si no fuera por aquellas pausas que alguno de los dos tenían qué hacer no hubieran dejado de hacerlo ni un sólo segundo. Él siempre trataba de salir con ella, le preguntaba cuándo podían a lo que aquella chica con cara ruborizada reaccionaba con que no sabía.
  Un día ella salía del colegio y se encontraba con algunos de sus compañeros y amigos, de pronto... escucho que lo mencionaron, se aterro demasiado, tenía tanta pena estaba detrás de ella, él, él sólo la veía a ella, todos lo hablaban pero su mirada se fijaba en la chica, cuando uno de sus amigos fue a saludarlo él se acercó un poco más fue cuando ella por fin lo vio en persona, frente a frente, ¿su reacción? seria, muy seria llena de nervios. Al llegar a casa se conecto a alguna de esas redes sociales, platicó con él con tanto entusiasmo y los dos decían "te vi, te vi" hubieron risas, todo se torno más tranquilo al haberse visto ya, así continuaron, platicando hora tras hora, pausandose por algún inconveniente..
  En una de sus platicas, un buen día ella accedió a salir con aquél joven, fue de noche la cito a las 8 pero él, llego algo tarde. Cuando por fin llegó y ella no lo olvida, lo vio "Dios mío, es él" -en su mente decía, se sonrojo y le dio un abrazo, su primera salida él hablaba de una u otra cosa y le pregunto si ya entraban al cine, dijo que sí... Cuando entraron, ella seguía demasiado apenada, muchísimo, no quería que él le comprará algo pero insistió, unas palomitas y refresco no iban nada mal, termino por aceptarlo -apenada nuevamente- al entrar a la sala del cine se decía "Gracias" por estar obscuro, así no vería sus mejillas rojas. Le daba tanta pena cómo olvidarlo, siquiera podía comer tranquila por temor a que él se le quedará viéndola... después de un rato, una hora quizá él observaba  un collar color morado, en forma de corazón le había dicho que se lo compró por haberla recordado cuando lo vio, él se encontraba en la ciudad de aquella chica aquella ocasión, hasta eso no le había dicho del pequeño obsequio... ella se ruborizo aún más, aún más! Sabía lo que haría, no quería... o tal vez sí, tenía pena, se distrajo con la película y de pronto sintió el collar en su cuello, sus manos rozando su piel... se agacho un poco más no dejaba de reír qué nervios le daban... así sucedió hasta las 10, cuando por fin salieron de la función se sentaron en una banca del parque a platicar, él la acompaño hasta casa, se despidieron con un abrazo, y él caminando para irse decía "haber cuando salimos de nuevo" bajando la cara, siguiendo su camino... y ella también hizo lo mismo.
  Esa amistad era tan bella, se vieron en varias ocasiones igualmente salieron un par de veces quizá, la penúltima vez que se vieron habían planeado un "plan B, plan C" por si no se podía lo que ya tenían en mente, para su buena suerte, el circo ya había comenzado, el cine no abrió y el café estaba cerrado...  Fue tan, tan gracioso, lo fue para ella jajaja, al final se opto por un helado, así fue, un helado hizo la noche... (ella estaba enojada porque él escogió de los helados el tamaño más grande ¬¬ "pero él lo hizo porque quería lo mejor para ella, es que se veía tan linda que se lo merecía") se sentaron en la misma banca de la primera vez, juguetearon y ella quería embarrarle un poco de chocolate en las mejillas, fue divertido para los dos... al final, ninguno de los dos se lo acabaron, ella se recostó en él fue un poco incomodo al principio pero hubieron sonrisas a lo que ella dijo "estás comodo!:3" y él después de un rato le dijo "Te amo, hermosa" ¿querías verla sonrojada? ¡Estaba sonrojada! y no hizo mas que reírse, de nuevo, sus nervios jaja,  la última vez, la última vez... Platicando días antes, él le contaba que tenía algo especial para ella... debía confirmarle, y así fue, "todo listo" fue una de las últimas palabras antes de verse, él como siempre le esperaba en la esquina... cuando salió, le dio un regalo para su mejor amiga ya que cumplía años, regreso a casa le dijo que le esperara en la puerta mientras ella entraba para dejar el obsequio en su armario, cuando por fin salio siguieron el camino, dijo "tienes que tomarlo, para pasar al segundo" qué mal, nunca imagino eso y se preguntaba por qué ceno aquél pastel, lo tomo esta vez fue diferente, descubrieron un "33" en la lata, él tomo otro rumbo le dijo que debían buscar una tienda eso hacían, al encontrarla ya estaba demasiado obscuro, pocas luces; entraron a la tienda y dijo "vine por unas galletas" sonrió ya que, no se esperaba aquél obsequio ¡eran tan bellas! no te puedes imaginar lo delicioso que sabían... volvieron por el camino que habían tomado antes y se sentaron en una banca frente al parque, comenzaron a platicar "Y, con qué le vas a tomar a la luna?" -le dijo, ella se sorprendió sabía que había un secreto bajo esas palabras a lo que contestó "no lo sé, no traje mi cámara" tenía una pequeña sonrisa en el rostro, se miraron unos cuantos segundos, él metió su mano en el suéter y de allí sacó una pequeña cajita, brillante, hermosa no se dejaba de ver, la abrió y, los ojos se le iluminaron a la chica, era una pequeña cámara color rosa era preciosa, la sacó de ahí y de nuevo, él le puso el collar, aunque fue extraño ella lo dijo "no entiendo, la cadenita es larga, pude metermela yo sola no?" él quizá no le presto atención o simplemente se quedo callado, agarrando aquél detalle con las manos...  en verdad no buscaba qué decir, quería abrazarle pero le dio pena y sólo tuvo ganas de gritar, en verdad era bonito... Comenzaron a caminar, continuaban platicando... llegaron a su destino por fin, pero aquella iglesia estaba cerrada, era un lugar hermoso en donde se podía ver la pequeña ciudad y la hermosa luna tan 'cerca' como se podía. Ella subió a donde él estaba, fue lo más cerca que pudo estar ya que no pudieron entrar, al bajar ella temblaba un poco temerosa de la altura y dijo "no tengas miedo bebé" nunca olvidará aquello, sonó tan bien, después de eso se sentaron ya literalmente fuera de ahí, él le dio un beso en la mejilla, en el mentón... unos chicos llegaron de pronto demasiado alocados, a lo que ella reaccionó con miedo y le pidió que se alejaran de allí, él accedió, volvieron a aquél parque... sentados en una banca, diferente a la de siempre, ella escuchaba como chiquilla pendiente de lo próximo a decir, dadas las 10 como toque de queda de la chica, volvieron a su casa... se quedaron un largo rato en aquella esquina, se abrazaban, hablaban... no quería despedirse, al final le tomó de las manos haciendo que sus dedos se entrelazaran  la jaló hacia él y la abrazó, fue largo... "no que te incomodaba que te tomara de las manos?" ella no contestó. Fue la última vez, la última vez... un 21 de marzo, octubre 2011.
  A los dos días se crearon problemas, la chica lloró como nunca antes no quería irse de aquella ciudad, no quería que esa amistad terminara estaba confundida, maldecía, le decía a su madre "pero no, no quiero irme" a penas y se le entendía, regresó a su ciudad natal (según el acta) con lágrimas, no hubo alguna conversación en todo el camino... así, paso octubre, noviembre, diciembre, enero, febrero, -marzo. era extraño que hablarán era a escondidas, eran hermosas platicas, eran especiales, de ahí, surgió esperanza, por esa y otras razones... aquí me encuentro, amándole, enamorados... Dios, no engaña, si lo permite y sobre todo si él tiene planeado todo esto para mí, así va a ser, es el único que lo sabe...


Gracias por leerme♥ >Greey.

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