La luna nos miraba, como toda noche ahí a su resplandor debajo del árbol que más que árbol, mi lugar de recuerdo… Desde hace unas 32 horas no he pegado el ojo y vengo en rienda a la cama, imaginaba una larga llovizna, que jamás ese momento ocurriera, que si tan sólo hubiéramos despegado un poco más a lento… Avanzar como las nubes lo hacen al cubrir el sol y llenar con atardecer sus últimos despliegos de luz, así mismo encontrarnos nosotros muy lejos, encontrarnos al cielo… comentan destrozos, pienso, no puedo dejar de hacerlo. Hace ayer aún éramos algo, amanezco y no te encuentras ni siquiera en mis mensajes de texto, estamos separados. Yo te amo… quizá fue la costumbre de entenderme que tú eres mi única vida, el mejor amor que pude haber sentido. Fuiste mi mejor amigo, fuiste mi novio, mi cielo.
Como un deseo puro y completamente egoísta, sería fácil para mí decirte que te quedes, que por favor no te vayas, sería fácil demostrarte con cien argumentos porqué vale la pena quedarse pero es que eso, la verdad es que ya lo sabes y va mucho más allá de todo eso que he podido ofrecer. Como siempre, leyéndome al pasado me encontré con Tokio Blues , y me volví a sentir identificada. Ah, probablemente sea un buen momento para darle una vuelta a este libro y sentir en carne viva lo que a "despedidas" nos referimos. Y es que es verdad, soy un ser más imperfecto de lo que alguien podría creer, tengo fallas, muchas y entre ellas me llevo de las manos a todo eso que vale la pena quedarse, e insisto, esto es desde un punto de vista egoísta, soy consciente de eso. Lo mejor es que las monedas se intercambien, que el agua fluya, que la lluvia caiga y que las flores cumplan con su ciclo de vida. Verás, este día, estos sigui...

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