-Qué bello. Suena a alguien bueno y sin malicia.
-Suena a exactamente como los dos me mostraron que podían ser. Por eso fue bello.
-Sólo tú lo puedes saber.
-Me siento dichosa. Que tenga un buen día, hombrecito.
Tener la mejor versión de las personas es algo de lo cual quizá yo me traigo mucha virtud, no dicho en forma de alto ego o presumida en alguna manera, más bien es que he tenido "la suerte" de poder obtener esa parte de alguien. Y es que, sí puedo hablar de esas cosas "malas", "erróneas" e incluso tóxicas como a muchos les gusta llamar ya, pero si de algo estoy segura es que es muy difícil que yo pueda hablar mal de alguien sin hablar mal de mí, ¿sabes? Suelo reconocer la culpa que he tenido también para llegar a ciertas conclusiones, ciertos días malos, duros y con un sabor bastante amargo y ácido, tal como si se tratase de una fruta podrida, así nuestros días... pero no; no, señores, me encanta hablar siempre de lo que extraño, de esas capacidades tan lindas que alguien me ha ofrecido para siempre sorprenderme, ser consentida y sobre todo saber alguna pequeña historia por ahí que "nunca le han contado a nadie", siempre se jactan de eso, sea verdad o no, soy feliz de obtener referencias secretas y ocultas hacia el por qué de muchas cosas que parecieran no tener respuesta a primera instancia pero que al paso del tiempo fueron obteniendo objetivos para motivar, para vengarse, para lo que sea que fuera. Como sea, a donde quiero llegar, es que soy feliz de poder ver la mejor versión de cada uno, incluso "del enemigo", como han redactado sobre mi personalidad.
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